Festival Internacional de la Oralidad Mundopalabra, Más de una década contando cuentos para dormir niños y despertar adultos

por IMA Comunicaciones

Por: Diana Ibagón. 

Detrás de escena

Cuando las sonrisas se transforman en vestidos, los ojos escuchan y los oídos se abren para dejar escapar a los niños, es el momento de dar la bienvenida a la fiesta más grande de la oralidad en el Tolima, que desde hace más de diez años reúne durante una semana a los mejores cuenteros, repentistas, comediantes, narradores y predicadores del mundo. Llega la hora de recibir al Festival Internacional de la Oralidad Mundopalabra, que este año alcanza su onceava versión en Ibagué y la tercera en los demás 46 municipios del departamento.

Entretanto en medio de empeños y aplausos se encuentra detrás de escena el equipo de la Fundación Abrapalabra en cabeza de su director Ricardo Cadavid, cuentero tolimense que ha dedicado 20 de sus 47 años de edad, a la narración oral escénica y a la gestión cultural en Ibagué. “Como cualquier arte se debe empezar por hacer un trabajo de generación de públicos. Los gestores culturales tenemos una responsabilidad muy grande, la de formar a la ciudad para que nuestra actividad sea sostenible, y eso hacemos desde 1995”, afirma Cadavid con ese tinte solemne que le acompaña cuando habla de su labor en el mundo de la oralidad, quien además puntualiza, “Soy un hombre convencido de que debemos garantizar el acceso a los bienes de la cultura, ¿Para quién es el festival? Para todas las personas”.

ricardo cadavidPosicionar a Mundopalabra como el festival de la oralidad con mayor asistencia en el mundo -92314 personas en 164 funciones para el año 2012- ha sido su revolución personal, de allí el orgullo que inunda la sala cuando se le pide evocar la trayectoria de este gran espectáculo de la palabra. En 1995 “Cuentos bajo la sombra” fue el primer espacio para cuentería que durante dos años se daba cita todos los miércoles en la Universidad del Tolima y la Universidad de Ibagué. “Desde entonces generábamos emociones en las personas. Muchos de los que hoy van al teatro, crecieron como profesionales escuchando historias”, asevera este psicólogo de profesión que entre todos sus anhelos, vive para disfrutar de la risa de sus dos hijos.

Para 1997 con el apoyo de la Corporación Festival de Cuenteros de Bucaramanga Corfescu se creó el Festival Internacional de Oralidad Abrapalabra, que se presentaba en simultáneo en ambas ciudades, sin embargo para el 2008 creció en tal magnitud que en conjunto con Corfescu decidieron mantener el Festival Abrapalabra en Bucaramanga, mientras que en Ibagué se adoptó el nombre de Mundopalabra para el Festival, y Abrapalabra para la Fundación que dirige el evento.

“En 2012 la Red internacional de cuentacuentos envió dos delegados para contar el número de asistentes. Volvimos el festival gratuito y descentralizamos los espacios, empezamos a tener presentaciones en el Teatro Tolima, la Concha Acústica, el Centro de eventos y negocios de Ibagué, las universidades y el Centro de convenciones. Ese año ganamos nuestro primer puesto en asistencia y hasta ahora no hemos sido superados”, sostiene triunfante Cadavid. Tanto que busca entre sus recuerdos la foto que da cuenta de que Mundopalabra también está en la cima del mundo, pues en ese mismo año la Fundación Abrapalabra fue uno de los patrocinadores en la expedición tolimense al Kilimanjaro, cima donde hoy se agita la bandera del Festival.

El Tolima cuentacuentos

jose campanari funcion gala mundopalabra 2014“No es de extrañar que la oralidad como arte escénica se haya desarrollado a tal punto en Colombia que los festivales más grandes de narración oral en el mundo estén aquí”, confirma este cuentero oriundo del municipio del Líbano, quien antes de enamorarse del arte de contar historias tuvo la fortuna de explorar otras expresiones culturales como el teatro, el baile y el canto. Y aunque confiesa que por ahora ha tenido que intercambiar el micrófono por la dirección de su organización, Ricardo Cadavid se atreve a compartir su “política de acceso a los bienes de la cultura”, como denomina el secreto del éxito del Mundopalabra, que no es más sino la promoción continua de eventos académicos y culturales articulados con la empresa privada, la pública y la academia.

“No es un trabajo fácil convencer a un artista de subirse a un vehículo y llegar a todos los rincones del departamento, pero eso hace parte de nuestro compromiso con el Tolima”, concluye Cadavid mientras se pierde en la lista que había dejado pendiente durante la entrevista, su programación del Mundopalabra para el 2016.