El vallenato en Velú: un proceso de traslación y legitimación

por IMA Comunicaciones

El vallenato es sin duda el género musical de origen colombiano  que más se ha propagado por el territorio nacional, de hecho, es uno de los máximos representantes de nuestra cultura a nivel internacional. Se trata hoy en día de un lenguaje que resume gran cantidad de expresiones y costumbres del germen mismo de la sociedad actual, y se ha convertido en el vínculo por tradición oral con generaciones pasadas.

De esta manera se hace fácil encontrar que en varios lugares del país se cultive la tradición vallenata como expresión y como medio laboral, pero de Velú, lo que podemos decir es que alrededor del culto al vallenato, se ha forjado toda una identidad que de alguna manera u otra ha sido apropiada por los lugareños. Pues, hace aproximadamente 60 años que la comunidad conoce de la música vallenata (El Tiempo, 2004), a través de la transmisión oral, de las vivencias de sus pobladores en otras regiones del País (principalmente en la región Caribe) y la influencia de la radio como un hecho significativo no solamente para Velú sino para muchas comunidades indígenas del Sur del Tolima, tal y como lo registra (Esquivel & Salinas, pp. 45-46, 2015).

001 Imagen publicitaria del Festival Vallenato Velú 2017

“La comunidad indígena de Guatavita Tuá ubicada en el municipio de Ortega, no posee música propia, las agrupaciones existentes interpretan música de otras regiones de Colombia como porros, cumbias, vallenatos y merengues. La radio ha sido la principal influencia musical del Resguardo, ya que sintonizan una emisora de música costeña cuya estación se encuentra en el municipio del Espinal, esta música es de total agrado de los pobladores.”

Esas transformaciones culturales se pueden ver reflejadas fuertemente en los hábitos y propuestas musicales, si bien se habla de una “trietnicidad” (lo europeo, lo indígena y lo africano) presente en la música del caribe, Héctor González sostiene que esta mezcla se da a partir de una “dinámica diacrónica que incluye fenómenos de aculturación, hibridación, apropiación y suplantación múltiples” (González Cabrera, 2007, pág. 13) dejando así, un panorama diverso en el cual la música de la región Caribe ha llegado a influenciar a gran parte del territorio colombiano en la historia reciente, lo cual le otorga un nivel de análisis de gran relevancia.

El río Magdalena fue la vía de transporte mas importante de Natagaima y la vía de entrada del vallenato al municipio

Este tipo de procesos transculturales han sido denominados por Phd. Mauricio Pardo (2009) como “traslación, legitimación e identificación”, define el primero como el traslado de elementos musicales de una época a otra, de unos grupos de personas a otros, y –como en el caso particular de Velú- de un lugar a otro (Pág. 17), explica que este fenómeno se da por diferentes motivos de índole social como las colonizaciones y las migraciones voluntarias o forzadas, se dice en Velú que el vallenato llega a esta zona debido al desplazamiento que hicieron sus pobladores a través del rio magdalena y hacia territorios donde esta música era importante, por labores del campo, más específicamente las cosechas de algodón, en su retorno, llegan impregnados de la música vallenata y con una gran motivación de extenderlo en su pueblo natal.

Los matachines es otra muestra del acervo tradicional de las comunidades del sur del Tolima

La legitimación como segundo momento, es un proceso de aceptación social que se da a las prácticas musicales o a las transformaciones de estas, muy evidente en Velú al observar que cuenta ya con dos generaciones de ejecutantes vallenatos, tanto así para ser los organizadores del Festival Vallenato de Velú “José Antonio Useche Culma” que llega este año a la versión No. 13, el cual anteriormente llevó el nombre de Encuentro Vallenato y que el año pasado organizó la primera versión del Concurso de Intérpretes del Acordeón de este género en las categorías amateur y profesional.

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El último proceso, el de identificación es aquel que resume la apropiación de las expresiones musicales y su entorno por nichos poblacionales o sociales que compartan afinidad con estos, en Velú actualmente, no es de extrañarse encontrar personas que se han identificado tanto con la cultura vallenata, que han apropiado no solo expresiones propias de la costa caribe, sino que hasta su acento se ha acercado más al de un costeño que al de un habitante del interior, sin dejar afuera otras prácticas como las “piquerias”, el ron como fiel compañero de las festividades, la actividad de juglar y el ajuar.        

Así pues, resulta llamativo que en una comunidad indígena del Sur del Tolima, situada en el municipio de Natagaima reconocido nacional e internacional como la “meca del folclor en Colombia”, donde resaltan personajes ilustres como Cantalicio Rojas, Aurora de Navarro, el fauvismo de los matachines, entre otras tradiciones propias; que la Comunidad de Velú se haya apropiado de la música vallenata haciéndola parte de su construcción de identidad.

Cantalicio Rojas el mayor referente de la música del sur del Tolima

Con este panorama, surgen interrogantes como: ¿Cuáles han sido las dinámicas de producción y reproducción de la música vallenata en Velú?, ¿Cómo llega la música vallenata como proceso de creación y re-creación artística al municipio de Natagaima y, especialmente al corregimiento de Velú?, ¿Qué circunstancias sociales influyen en el desarrollo del género vallenato en dicha población a lo largo de las últimas seis décadas?, ¿Existen aportes propios musicales realizados por los músicos vallenatos oriundos del corregimiento de Velú a la construcción general del vallenato a nivel nacional? y de ser así ¿Cuáles son? y ¿Cuál es su importancia?; ¿Qué motivó a la creación de un festival y un concurso de intérpretes vallenatos?, ¿de qué manera  aporta el Festival Vallenato de Velú “José Antonio Useche Culma” al ecosistema sonoro del departamento del Tolima?

Natgaima es considerada cuna de una amplia tradición musical y tradicional

¡Un acercamiento!

A las 2 pm del 21 de Julio, emprendemos nuestro viaje al encuentro con el Festival Vallenato de Velú, desde la capital musical de Colombia en una minivans que se dirigía a Neiva capital del departamento del Huila, que nos recuerda lo que antes fue el Tolima Grande. Hemos llegado al municipio de Natagaima sobre las 3.40 pm, según los registros históricos este lugar fue fundado en 1606 por uno de los españoles que desembarco en América llamado Juan Buenaventura de Borja y Armendia; es uno de los municipios relevantes en el Tolima en términos de tradición y folclor, principalmente a mediados de cada año en la celebración de San Juan.

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El pueblo estaba dispuesto para la celebración del Festival Vallenato de Velú, dos bandas papayeras se turnaban para tocar porrros, fandango, bambucos y sanjuaneros, amenizando la invitación a los natagaimunos y visitantes a trasladarse al corregimiento donde tendría lugar la versión No. 13 del Festival Vallenato y segundo concurso de acordeoneros “José Antonio Useche Culma” de Velú.

Pasadas las seis de la tarde nos trasladamos a Velú, el señor taxista que nos transporta comenta que “es un Festival que ayuda a la economía del pueblito porque viene mucha gente de afuera y el nivel es muy bueno”, después de unos 20 minutos llegamos al corregimiento, las calles son chicas, se ha erguido una iglesia católica frente al Parque principal, y en frente ya estaban dispuestos todos los requerimientos técnicos profesionales de tarima y sonido, el staff técnico ultimaba detalles del orden de los participantes y el jurado se preparaba para empezar el evento. El ambiente que había era festivo, con casetas (aproximadamente 12) dispuestas en el parque principal y la tarima, ofertando bebidas alcohólicas y refrescos.

Pregón de invitación al Festival Vallenato de Velú en Natagaima

En la previa suenan canciones de Diomedes Díaz, uno que otro merengue de Oro Sólido y se presenta el tema musical que caracteriza al Festival y al Corregimiento titulado “La Morrocoya”  y el público de a poco va colmando las sillas dispuestas para el disfrute del evento.

A las 9.30 pm se da apertura al Festival con el reconocimiento a uno de los grupos oriundos del corregimiento de Velú “Wilmar Díaz y los romanceros del vallenato”, quienes amenizan el preámbulo con covers y temas propios como “El otro Valledupar” que es algo así como un himno del Festival, son presentados por un reconocido locutor de la Emisora Olimpica Stereo de la ciudad de Neiva, quien ha sido participe constante de este evento año a año, el señor Rito Antonio Polo, quien comparte la frase: “es un honor tenerlos en el templo del vallenato”, de igual manera son presentados los jurados el señor Pablo Atuesta reconocido compositor e interprete nacional de temas como “Colegiala te quiero”, “Falsaria”, “Conquista fácil”, entre otras; lo acompaña el intérprete y compositor cartagenero Edgar Marrugo, identificado con la Nueva Ola del Vallenato, reconocido por canciones como “Milagro de mi vida” y “Enamorado hasta el Alma”.

Disposición de Tarima y Sonido para el 13º Festival Vallenato de Velú

El grupo base para esta edición es la agrupación “Vallenato Fusión” de la ciudad de Ibagué. Uno a uno empiezan a subir los participantes del concurso aficionado quienes interpretan tres de los cuatro ritmos de libre escogencia, el formato que se presenta es: acordeón, caja, guacharaca, voz y en determinados casos se hace uso de la opción del acompañamiento de bajo eléctrico proporcionado por el grupo base. Posteriormente a la presentación de los doce participantes de la categoría aficionado se presentan los tres  inscritos a la categoría profesional, quienes deben interpretar los cuatro ritmos característicos del genero vallenato.   

En la deliberación del jurado, sube a tocar el ganador del concurso en la categoría profesional de la edición anterior, el señor Miguel Aroca, un hombre que tiene una historia ligada al Festival de Velú, pues su padre fue uno de los fundadores del movimiento vallenato en el corregimiento. Finalmente se dan los nombres de los ganadores y nuevos Reyes Vallenatos a eso de las 4 am, y, la gente continua con energía para seguir la festividad, expresándose en el baile.

Presentación de Jamel Borja ganador de la categoría aficionado 2017

Ha sido gratificante ser parte de una edición más de este festival, quizá nos deja más dudas que certezas, pues no es solamente el evento en sí, sino un encuentro de los amantes del género, los adeptos, los curiosos y los que recién conocen y disfrutan del espacio; el nivel musical ha sido muy alto; al finalizar uno de los organizadores cuenta que este festival se realiza con muy pocos recursos del Estado y el resto auto gestionado, pero que tiene una visión nacional, un arraigo identitario y que poco a poco se hace visible en el departamento y en el país.

Habrá que esperar una versión más y seguir indagando sobre este suceso que nos ha apasionado y como dijo uno de los interpretes en tarima “es que cuando uno está enamorado se gasta la plata del arriendo” y sin duda estamos enamorados del Festival Vallenato de Velú “José Antonio Useche Culma”.

 

Autores

Heiner  Bernal Vanegas : Maestro en  Música del Conservatorio del Tolima con énfasis en guitarra clásica,

candidato a Master en Interpretación e Investigación Musical en la Universidad Internacional de Valencia (VIU).

Yeison Fernando Esquivel: Licenciado en Música del Conservatorio del Tolima, Magister en Territorio, Conflicto y Cultura de la Universidad del Tolima.